Abrí los ojos y como si no me funcionaran, no quería levantarme pero Rosalba se quejaba por el sonido de la alarma, me levanté sólo por que no quería que mi hija se despertará tan temprano, jamás se es suficientemente grande para despertarse temprano, mucho menos ella, tiene seis.
Me vestí entre la oscuridad y las luces que entran por debajo de la puerta, algunos faros prendidos y el cielo ya no es tan azul marino, término de ponerme las botas y escucho a mi hija hablar entre sueños, le doy unas palmaditas en la espalda mientras le susurro un sh-sh-sh.
Salgo de mi casa y cojo mi bicicleta, incluso el perro esta dormido, miro el cielo que ya esta bien manchado por el sol, se me hace tarde para el trabajo.
Mis patrones ya estaban afuera de su casa, esperándome en la camioneta, yo no tengo llaves así que estoy encerrado hasta que ellos lleguen por eso de las cinco, por suerte Lupita la señora que limpia me deja un bocado en la bodeguita, ella se va con ellos por que ya esta muy viejita como para caminar hasta la parada de autobuses.
Hago lo mismo todos los días que trabajo aquí, los lunes, miércoles y viernes;
Corto el zacate y barro las hojas secas, arreglo el jardín y las flores de la señora. Las rosas, las azucenas, los tulipanes, las orquídeas, las bugambilias y las violetas, siempre cuido y arreglo más a las violetas, por que son mis favoritas, así se llama mi hija.
Me la paso un rato aburrido esperando por cuarenta minutos a mis patrones, mientras ellos entran por el portón yo salgo, en ese momento la señora Marisol me paga mi sueldo y me pregunta por sus flores, siempre le digo que todo esta bien y ella siempre asiente, nada más que una sonrisa y nada menos.
Mi bicicleta ya esta vieja así que no puedo ir muy rápido, mi casa queda como a media hora de mi trabajo por eso casi siempre llego con luz de sol, ya quiero comer con Rosalba por que hoy iremos con su madre, le llevo unas flores a violeta por que hoy fue su primer día de primaria, eso vale mucho la pena estar un rato encerrado entre flores, yo jamás quise ser jardinero pero es lo que todos fueron y lo que me enseñaron cuando era niño.
Justo antes de cruzar la calle se me enreda la cadena de la bicicleta, se salió de la estrella y tengo que ponérsela de nuevo, justo cuando me pongo de rodillas es cuando todo sucedió.
El sol se hizo muy fuerte, tan fuerte que no se veía ningún color, no recuerdo ruidos fuertes o dolores, suena la alarma y todo este día de vuelve a repetir, todos dicen que cuando mueres tu vida entera pasa frente a tus ojos pero no es así, sólo es tu día entero, y ahí estaba yo, recordando mi último día entre nubes y neblina, todo se parece tanto a la imagen de la televisión cuando se va la señal, es gris con nubes mientras yo me pongo tiezo bajo una camioneta roja.
Una chica tonta le quiso ganar al semáforo mientras un hombre tonto quiso ignorarlo, de aquellas decisiones que ellos tomaron yo jamás fui consultado, tampoco Rosalva ni mi hija, pero fuimos quienes más lo resentimos, más ellas dos pues yo ahora sólo vivo en un recuerdo repetido.
Esa tarde de mucho sol, además de mi y mi profundo sueño debajo de la camioneta, quedo mi bicicleta y unas flores, violetas para mi violeta.
Me has recordado tantas cosas.
ResponderEliminarY me hiciste pensar en otras.
Tus escritos me gustan y me desbordan.
No te serviría decirte que soy tu fan, pero
aquí soy un fantasmita que te lee con mucho cariño.
Gracias, eso es algo muy bueno, el que lo disfrutaras.
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